Al cabo del día podemos llegar a cruzarnos con aproximadamente unas 200 personas diferentes, completamente desconocidas para nuestros ojos.
Eso hace que nos crucemos con 1400 personas a la semana y con 6000 al cabo de un mes.
Probablemente de esas 6000 personas con las que nos hemos cruzado en un mes, ni una cuarta parte entrara en nuestra vida, de hecho es probable que puedan pasar varios meses sin que conozcamos a ninguna de ellas.
Pero también es probable, y describo probable como la certeza de que algo tiene unas grandes posibilidades de que ocurra, que al cabo de unos meses de todas esas miles de personas, puede haber una que de un modo u otro acabe arrasándonos. - Y con ello, nuestras vidas -.
Dicen que todo el mundo recibe lo que da, pero entonces, ¿también existe un momento en el que damos lo que recibimos?
Cuando una de esas personas con las que nos hemos cruzado se encuentra en la antítesis a nosotros, y la hacemos sufrir, ¿es porque ya recibimos ese sufrimiento anteriormente?
Quien sabe, quizás solo somos los juguetes del karma y todo consiste en un tira y afloja.
Entonces llegamos a la conclusión de que esa persona de 6000 con las que te habías cruzado en varios meses, solo tiene el 50% de posibilidades de encontrarse en la misma situación que tú.
Y esa,
esa es la cosa más triste y puta que nos pasó a nosotros.
Que fuimos y somos dos completos antagonismos.
El 50% restante.
Pero que suerte la nuestra, la de encontrarnos.
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